HOUSTON, ¡PARECE QUE TIENES UN PROBLEMA!

-¿EN REALIDAD?
-¡Por supuesto que sí!

Esta es la cruda realidad:
La industria láctea, piedra angular de la producción mundial de alimentos,
consume vastas extensiones de tierra y emite cantidades significativas de emisiones de CO2, que rivalizan con el impacto de todo el sector transporte combinado.
Opera bajo estándares ineficientes y a menudo poco éticos,
desperdiciando recursos preciosos como el agua, la tierra y la energía.

Desde la deforestación hasta las emisiones de gases de efecto invernadero, el sector lácteo
La industria es una de las principales causas de la devastación ambiental.
Si realmente queremos preservar nuestro planeta, debemos...
transformar fundamentalmente el modo en que producimos nuestros alimentos.
Empezando con los lácteos.

EL DILEMA DE LOS LÁCTEOS: ¿ES MEJOR BEBER LECHE QUE COMER CARNE?

Nos centramos en las soluciones. Al adoptar prácticas sostenibles y alternativas innovadoras como el sacha inchi, estamos abriendo el camino hacia un futuro más brillante y resiliente. Es hora de dar un paso adelante y generar un impacto real. ¡Ahora, pasemos al dilema de los productos lácteos!

Los productos lácteos, al igual que la carne, provienen de animales. Es fácil olvidarlo, pero aquí está la primicia: elegir queso en lugar de carne no necesariamente te hace ganar puntos ecológicos. ¿Por qué? Porque los productos lácteos y la carne van de la mano. Sorprendentemente, un enorme 85% de la carne de res proviene del rebaño lechero. Además, las vacas lecheras viven solo cinco años y los terneros machos suelen morir en un plazo de 18 meses. Es duro, lo sabemos. Pero hay un lado positivo: reducir el consumo de productos lácteos de origen animal significa menos vacas lecheras y mejores perspectivas para sus terneros. ¿Y adivina qué? Los productos lácteos y la carne no son tus únicos aliados. ¡Hay un mundo de bondades de origen vegetal ahí fuera esperando a que lo explores!

EL DILEMA SOCIAL

Aunque el cultivo de sacha inchi promete impulsar las economías locales y apoyar medios de vida sostenibles, no todo es un camino de rosas. Los pequeños agricultores de regiones remotas tienen mucho potencial, pero se enfrentan a obstáculos como el acceso limitado al mercado y la incertidumbre sobre los derechos sobre la tierra. La situación es un poco mixta. Por un lado, el cultivo de sacha inchi puede ser un billete para el empoderamiento económico. Por otro lado, está la persistente cuestión de los precios justos y de garantizar que todos los eslabones de la cadena obtengan su parte justa. Así pues, aunque el cultivo de sacha inchi ofrece esperanza, todavía queda trabajo por hacer para garantizar que los beneficios lleguen a quienes más los necesitan.